Cómo funciona el CBD: el sistema endocannabinoide

Antes de la década de los noventas, los científicos apenas comprendían los efectos del cannabis en el cuerpo humano. Cuando descubrieron el sistema endocannabinoide (SEC) en los noventas, la ciencia de la salud comenzó a cambiar. Se demostró que todos los vertebrados, incluyendo los mamíferos, las aves, los reptiles y los peces, producen endocannabinoides. El propósito principal del SEC es asegurarse de que el cuerpo mantenga la homeostasis, aunque es mucho más complejo que eso.
Escrito por 
Diana Rangaves, PharmD, Clinical Consultant, Google Scholar.
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El cannabis tiene dos cannabinoides principales: el THC y el CBD (cannabidiol). El THC es el cannabinoide psicoactivo más conocido de la planta de cannabis, y es la razón por la cual la marihuana tiene efectos intoxicantes. El CBD es un cannabinoide no psicoactivo, lo que significa que no es intoxicante. Los cannabinoides, como los que se encuentran en la cannabis, imitan los efectos de los endocannabinoides del cuerpo. Esto es, en parte, la razón por la que tienen un efecto tan interesante en nosotros.

Originalmente, los científicos pensaron que los receptores endocannabinoides del cuerpo sólo podían encontrarse en los nervios y el cerebro. Ahora saben que existen en todo el cuerpo. Están en nuestra piel, huesos, tejido graso, células inmunes, corazón, riñón, vasos sanguíneos, músculos esqueléticos, páncreas, hígado y tracto gastrointestinal. Como tal, muchos de los procesos del cuerpo involucran al SEC; éste juega un papel importante en la forma en que experimentamos el dolor, nuestro estado de ánimo, la memoria, el sueño, la piel, el estrés, el metabolismo, el apetito, la función del sistema inmunológico y la función reproductiva. Esto explica por qué la cannabis parece tener tan amplios y profundos efectos terapéuticos. Si bien se necesita más investigación para comprender plenamente los posibles beneficios terapéuticos del consumo de productos de cannabis como el CBD, lo que se conoce actualmente es prometedor. En cualquier caso, no hay duda de que los efectos de la cannabis tienen todo que ver con el SEC del cuerpo.

¿Qué es el sistema endocannabinoide?

El SEC obtuvo su nombre porque su descubrimiento fue el resultado del uso humano del cannabis. Si bien el cannabis se ha utilizado con fines medicinales durante miles de años, no fue hasta 1964 cuando los científicos Yechiel Gaoni y Raphael Mechoulam descubrieron que el THC era el principal químico activo del cannabis. Ellos le llamaron al THC un “cannabinoide”. El descubrimiento del THC llevó a los científicos a producir cannabinoides sintéticos en un intento por comprender cómo funcionaban los cannabinoides. Después de eso, los científicos comenzaron a explorar los efectos del cannabis en el cerebro y descubrieron que el THC tenía el poder de unirse firmemente a partes específicas del cerebro. Esto significó que el THC funcionaba a través de receptores en el cuerpo. Finalmente, en 1990, esta teoría se confirmó cuando Lisa Matsuda y su equipo del Instituto Nacional de Salud Mental pudieron identificar y clonar con éxito el CB1, o receptor cannabinoide 1. Después de eso, identificaron y clonaron otro, CB2. Estos son los dos principales receptores cannabinoides del cuerpo, aunque existen otros.

Los endocannabinoides y los receptores endocannabinoides se encuentran en todo el cuerpo humano y son responsables de varios procesos corporales. El propósito final del SEC es mantener un ambiente estable en el cuerpo, independientemente de cómo cambien los ambientes externos que experimentamos. Junto con esto, el SEC (sus endocannabinoides y cannabinoides) sirven como un puente entre los diferentes sistemas del cuerpo, asegurando que las células de todos los tipos puedan comunicarse y coordinarse entre sí de manera efectiva. Veamos un ejemplo de cómo funciona esto: digamos que estás herido. En el lugar de la lesión, los cannabinoides están allí, reduciendo la cantidad de sensibilizadores y activadores que se liberan del área lesionada. Como resultado, los nervios están más tranquilos, hay menos inflamación y menos dolor.

El SEC también conecta el cuerpo y la mente a través de su efecto en el sistema nervioso, el sistema inmunológico y cada uno de los órganos del cuerpo. Esto ayuda a explicar cómo puede el estado mental de una persona afectar su salud física. La creciente legalidad del cannabis permite más investigación y, subsecuentemente, más conocimiento sobre cómo funciona el SEC. La evidencia actual sugiere que juega un papel en la función cerebral, vascular, reproductiva e inmunológica. En particular, influye claramente en la memoria, la función motora, la cognición y la percepción del dolor.

Todas estas funciones contribuyen a la homeostasis, que se refiere a la estabilidad de tu entorno interno. Por ejemplo, si una fuerza externa, como el dolor de una lesión o la fiebre, altera la homeostasis de tu cuerpo, tu SEC se activa para ayudarle a tu cuerpo a volver a su funcionamiento ideal.

Cómo funciona el sistema endocannabinoide

Los endocannabinoides, los receptores y las enzimas son tres componentes centrales del SEC.

Los endocannabinoides, originalmente llamados cannabinoides endógenos, son hechos por el cuerpo. La diferencia entre los endocannabinoides y los cannabinoides es que los endocannabinoides son creados en el cuerpo y los cannabinoides no. Los dos principales endocannabinoides descubiertos hasta este punto son la anandamida (AEA) y el 2- araquidonoilglicerol (2-AG). El cuerpo los produce conforme se necesita, así que es difícil determinar sus niveles normales en el cuerpo. En cualquier caso, ayudan con ciertas funciones corporales internas, asegurándose que todo funcione como se supone que debe funcionar.

Además hay receptores endocannabinoides y cannabinoides que se encuentran por todo el cuerpo. El cuerpo tiene dos grandes receptores endocannabinoides y cannabinoides, CB1 y CB2. La mayoría de los receptores CB1 se encuentran en el sistema nervioso central (SNC), específicamente en la neocorteza, los ganglios basales, el hipocampo, la amígdala, el cerebelo, el hipotálamo y el cuerpo estriado; todas las regiones del cerebro. Estas regiones están asociadas con muchas funciones de comportamiento importantes que incluyen la memoria, el aprendizaje, la toma de decisiones, la respuesta motora y sensorial y las reacciones emocionales. La mayoría de los receptores CB2 se encuentran en el sistema nervioso periférico y, sobre todo, en las células inmunitarias, en los glóbulos blancos, el bazo y las amígdalas, regiones asociadas con la inflamación y el cáncer.

Cuando los endocannabinoides se unen a los receptores, es una señal para el SEC de que debe comenzar a funcionar. Los endocannabinoides pueden unirse al receptor CB1 o CB2. Hay dos factores que pueden determinar el impacto que esto tendrá en una persona: qué endocannabinoide se une a qué receptor y dónde está dicho receptor. Para ilustrar el concepto, aquí hay un ejemplo: los endocannabinoides se unen a los receptores CB1 en un nervio espinal para reducir el dolor. Los endocannabinoides se unen a los receptores CB2 en las células inmunitarias para decirle al SEC que el cuerpo está experimentando inflamación, lo que reduce la inflamación.

Las enzimas son el componente final del SEC; su trabajo es descomponer los endocannabinoides cuando han completado una tarea. Específicamente, dos enzimas juegan un papel en este proceso. La amida hidrolasa de ácido graso descompone la AEA y la lipasa ácida de monoacilglicerol descompone el 2-AG.

¿Cómo afectan el CBD y el THC al sistema endocannabinoide?

Cualquier sustancia que ingrese al cuerpo crea una reacción fisiológica. Cuando los cannabinoides como el CBD y el THC ingresan al cuerpo, interactúan con los receptores de cannabinoides del cuerpo. El THC se une principalmente a los receptores CB1 y CB2. Es importante señalar que estos receptores están ubicados en el sistema nervioso central y periférico. Por lo tanto, tiene sentido que consumir THC pueda alterar la percepción, la memoria y la concentración, dejando a las personas sintiéndose intoxicadas. El CBD se une principalmente a otros receptores del cuerpo, de los cuales hay muchos. Esto explica por qué el CBD no causa intoxicación. Además, el CBD cambia la forma en que el THC se une a los receptores CB1, por lo que cuando una persona consume grandes cantidades de THC y CBD simultáneamente, los efectos intoxicantes del THC se debilitan.

En lugar de unirse a los receptores de cannabinoides, el CBD se une a nuestros receptores de serotonina y este es solo uno de los muchos receptores con los que interactúa el CBD. La serotonina controla cosas como el estado de ánimo, la experiencia del dolor y las funciones del sueño. El CBD también se une a los receptores vanilloides, que influyen en la inflamación y la percepción del dolor. Otra forma en que el CBD interactúa con el cuerpo humano es uniéndose a receptores huérfanos. Estos desempeñan un papel en la regulación de la presión arterial, la migración de las células cancerosas y la densidad y reabsorción ósea. Estos son solo ejemplos de cómo el CBD interactúa con los receptores del cuerpo, sin embargo, las formas específicas en que el CBD nos impacta todavía son objeto de investigación.

Algunos creen que el CBD se une a receptores que siguen sin ser descubiertos, de ahí el misterio del funcionamiento del CBD. Adicionalmente, muchos profesionales piensan que además de unirse a los receptores, el CBD tiene otras funciones. Puede prevenir la descomposición de los endocannabinoides, por ejemplo. Lo que sí sabemos es esto: el CBD parece dirigirse a más de 65 áreas del cuerpo. Los mecanismos del cuerpo no están aislados, se superponen, lo que significa que los beneficios potenciales del CBD para la salud son extensos, incluso si actualmente son inciertos.

El simple hecho de que el CBD llegue a tantas áreas del cuerpo contribuye a la investigación que proporciona a los científicos e investigadores la confianza de que el CBD tiene efectos amplios en la salud. Dicho esto, hay que tener en cuenta que no se ha confirmado mucho sobre los beneficios terapéuticos de los cannabinoides THC y CBD. Como resultado, cuando uses el cannabis por razones médicas, lo sigues haciendo bajo tu propio riesgo. Si tienes alguna preocupación o si planeas usar CBD para una condición en particular, consulta a tu médico. Actualmente no se recomienda el uso de cannabis como sustituto de otros medicamentos prescritos por tu médico debido a la falta de estudios clínicos que demuestren su eficacia.

Explicando los beneficios potenciales del CBD

El CBD puede ayudar a tratar la ansiedad y la depresión porque se une a los receptores de serotonina del cerebro que juegan un papel en la regulación del estado de ánimo. Existe un vínculo entre los niveles bajos de serotonina y la ansiedad. Los estudios preliminares del Instituto Nacional de Abuso de Drogas (NIDA) y otros encontraron que el CBD disminuyó los niveles de ansiedad en la mayoría de los participantes, por ejemplo, y ese es solo uno de los muchos estudios que han tenido hallazgos similares. Hay mucha evidencia anecdótica que coincide con estos hallazgos.

Uno de los usos más comunes del CBD es para tratar el dolor, incluyendo el dolor crónico. El CBD no se une mucho a los receptores endocannabinoides, aunque a veces lo hace, y esta es la explicación actual de sus propiedades analgésicas y antiinflamatorias. Esto significa que el CBD podría ser útil para las personas que padecen muchos trastornos inflamatorios y relacionados con el dolor, como artritis, diabetes, esclerosis múltiple, enfermedades de los huesos y problemas de la piel.

Las funciones antiinflamatorias y antioxidantes del CBD, que provienen de su función como agonista de receptores, también podrían ayudar a prevenir enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Parkinson y Alzheimer.

Muchas personas también usan CBD para tratar los problemas del sueño. Se pensó que el CBD podría ayudar con los problemas del sueño en función de su interacción con los receptores GABA y de serotonina. Los receptores GABA reducen la actividad cerebral, lo que permite la relajación, mientras que la serotonina regula el sueño. Otro factor importante tiene que ver con el vínculo entre la ansiedad y los problemas para dormir. Por lo tanto, si el CBD ayuda con la ansiedad, también puede ayudar con el sueño indirectamente.

Existe un área con investigaciones concluyentes sobre los beneficios terapéuticos del CBD y es la de la epilepsia. Se ha demostrado que el CBD reduce las convulsiones debido a que previene el disparo errático en los canales de sodio del cuerpo, donde ese disparo errático está vinculado a las convulsiones. De hecho, en el 2018, la FDA aprobó una droga compuesta por CBD llamada Epidolex para tratar una forma rara y severa de epilepsia.

Deficiencia de endocannabinoides

La deficiencia clínica de endocannabinoides (CED, por sus siglas en inglés) es cuando el cuerpo tiene niveles bajos de endocannabinoides o una posible disfunción del SEC. Actualmente no es una enfermedad comprobada, sino una teoría que se propuso por primera vez en el 2001. Se basa en el concepto de que varios trastornos cerebrales, como el Alzheimer y el Parkinson, están asociados con deficiencias de neurotransmisores. Por lo tanto, tiene sentido que los niveles deficientes de endocannabinoides se manifiesten como trastornos a través de canales predecibles similares.

Algunos expertos piensan que una deficiencia de endocannabinoides podría causar migrañas, síndrome del intestino irritable y fibromialgia. Estas tres condiciones tienen ciertas tendencias fisiopatológicas unificadas, incluyendo el hecho de que son diagnósticos por exclusión, su comorbilidad (los síntomas de cada condición a menudo se superponen) y el riesgo de por vida de desarrollar cualquiera de las otras condiciones con la presencia de una es muy común.

Tratar la CED es difícil porque jugar con el SEC significa que estás jugando con la homeostasis del cuerpo. Por lo tanto, la investigación sugiere que el mejor enfoque puede ser con cannabis, THC y CBD, que son agonistas más débiles que totales del CB1. El uso de agonistas completamente sintéticos podría alterar demasiado el sistema y provocar otros problemas de salud.

Resumiendo la función endocannabinoide

La estabilidad del cuerpo humano depende en gran medida del SEC. Los científicos lo saben, a pesar de que mucho sobre el SEC sigue siendo un misterio basado en estudios limitados. Se están realizando investigaciones continuas que exploran las formas en las que funciona el SEC. El THC y el CBD pueden jugar un papel en el tratamiento de muchas condiciones de salud, considerando cuánto ambos interactúan con el SEC. Específicamente, el CBD no viene con los serios efectos secundarios que tienen otros medicamentos, por lo que usarlo como un tratamiento alternativo (dado que está probado que es efectivo) sería un escenario ideal. Además, muchas condiciones de salud no tienen actualmente opciones de tratamiento efectivas. El uso de la cannabis en esos casos puede ser una solución potencial.

Referencias

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Diana Rangaves
Diana Rangaves
PharmD, Clinical Consultant, Google Scholar
Dr. Diana Rangaves is Doctor of Pharmacy (Pharm D). She graduated from the University of California, San Francisco and specializes in pharmacotherapy management. Diana has a broad range of acute clinical background and ambulatory care. She was an academic college professor; teaching critical thinking, ethics, pharmacology, addiction, behavior patterns, pharmacy, and nursing. As a Clinical Pharmacist, she is focused on chronic or disease state management.

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